Minimizar el desperdicio y reducir costos son los principales objetivos de la manufactura esbelta. Este concepto promueve la automación y la mejora continua en la eficiencia operacional.
Sin embargo, aplicar la filosofía, las herramientas y técnicas de pensamiento ajustado es un gran desafío para los profesionales.
En este artículo, Simon Elias presenta once factores que ayudan a las empresas a desarrollar el conocimiento de pensamiento ajustado y colocarlo en práctica en el ambiente de trabajo, para que sus iniciativas de mejora continua puedan ser más eficaces.