El desafío de la gobernanza corporativa está relacionado a la pérdida de eficiencia y al direccionamiento estratégico, principalmente porque los implementadores generalmente buscan la solución fácil de "copiar y pegar" que simplemente no funciona.
Aunque los frameworks sean proyectados para que sean flexibles, muchas prácticas de gobernanza generalmente son difíciles de personalizar para atender las necesidades de la organización. Estas cuestiones generalmente son difíciles de alinear con las capacidades tecnológicas y de contenido de una organización.
En este artículo, Mark Thomas propone una directriz que abarca las mejores prácticas de gobernanza, incluyendo todas las áreas que una empresa precisa abordar para apoyar las necesidades comunes de sus stakeholders.