Las calibraciones, cuando realizadas incorrectamente, pueden resultar en costos elevados y problemas para la producción. Los principales ejemplos de estos inconvenientes son: calidad inferior del producto, parada de producción no programada, contratiempo en auditorías, además de retrabajo y devoluciones de mercancías.
Sin embargo, cuando practicada correctamente, la calibración puede ser un componente valioso del sistema de la calidad de las organizaciones. Ella permite que las empresas tengan confianza en los resultados que monitorean, viabilizando un producto con mayor calidad y satisfaciendo sus requisitos y los de sus clientes.
En este artículo, Amanda Weiner muestra detalladamente cómo realizar calibraciones internas de un modo eficaz, desde pH-metros hasta balanzas, manteniendo la validación de la calibración certificada.