En organizaciones con una visión tradicional, es común que los ingresos y las ganancias sean motivos suficientes para garantizar la satisfacción de los accionistas. Sin embargo, para conquistar la satisfacción de los clientes es preciso ir más allá, aplicando la mejora continua en los procesos.
El concepto de Kaizen, se refiere a la mejora diaria y constante, pudiendo ser aplicado a procesos de manufactura, ingeniería o gestión. Su objetivo es aumentar la productividad, eliminar actividades innecesarias y el desperdicio de tiempo y de recursos.
En este artículo, Mauricio Lefcovich despierta la importancia de Kaizen. Él presenta 7 conceptos fundamentales que buscan cambiar la manera de pensar y actuar de las empresas, fortaleciendo la capacidad de identificar oportunidades y de implementar mejoras. Esa nueva filosofía ayudará a las empresas a mejorar el desempeño de sus procesos y a elevar su competitividad.